El Louvre expone la fuerza escultórica del pintor español Zurbarán
El Museo del Louvre expone a partir de este miércoles una serie de grandes obras del maestro Zurbarán, uno de los pintores españoles más importantes del siglo XVII, que ponen de relieve su dominio de la luz y del volumen.
Sobrecogedores Cristos en cruz, gráciles vírgenes inmaculadas, mártires y otras escenas religiosas pueblan esta muestra sobre Francisco de Zurbarán (1598-1664), abierta al público hasta el 25 de enero.
En total 65 obras, la mayoría del pintor extremeño, revelan su capacidad para crear "imágenes muy impactantes, muy intensas, composiciones muy poderosas, con juegos de luces en claroscuro" que le valieron el apodo de Caravaggio español, explica Charlotte Chastel-Rousseau, conservadora jefa del departamento de Pintura del museo parisino y comisaria de la muestra.
"Cristo en la cruz", una de las telas que abren la exposición, transmite "la fuerza escultórica de la pintura de Zurbarán [...] su capacidad para pintar los cuerpos en volumen, con una gran depuración, una gran simplificación", explica la experta.
De hecho, cuenta, los fieles que veían esta pintura de un Cristo crucificado con un paño blanco en la cintura sobre un fondo oscuro no sabían si se trataba de un cuadro o de una escultura.
La precisión en los detalles, como en los pliegues de las telas, los rostros o las joyas, es otra característica de Zurbarán, uno de los artistas españoles más importantes del siglo XVII junto a Velázquez y Murillo.
"Zurbarán da verosimilitud a su pintura con la voluntad de conferir verdad a su obra", dice Chastel-Rousseau.
En el "Borreguillo", prestada por el Museo del Prado, un cordero con las patas atadas reposa sobre una mesa gris. La técnica minuciosa del pintor para reproducir texturas proporciona a esta obra de pequeño formato una auténtica apariencia de realidad.
La numerosa obra del maestro español se encuentra muy dispersada y, para sacar adelante esta exposición, fue necesaria la colaboración de la National Gallery de Londres y del Art Institute of Chicago, junto con el Museo del Prado de Madrid.
La muestra estuvo en Inglaterra hace unos meses y viajará a Estados Unidos en febrero.
En París, la exposición está organizada en paralelo con una exhibición sobre esculturas policromadas religiosas procedentes del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, para dar una imagen más global de la creación artística española de la época.
Ambos eventos forman parte de un ciclo que organiza la pinacoteca parisina sobre arte español, que incluye cine presentado por la actriz Rossy de Palma, flamenco con Israel Galván y música con el cantante asturiano Rodrigo Cuevas.
G.F.Koller--NWT