El Real Zaragoza, de asombrar a Europa a verse con un pie en el precipicio
Diez de mayo de 1995, el Real Zaragoza logra la mayor gesta de su historia al conquistar la Recopa de Europa ante el Arsenal con un gol icónico e inverosímil de Nayim. Tres décadas después, el equipo aragonés se asoma peligrosamente al descenso a la tercera categoría del fútbol español.
Mientras los Gunners -sus rivales de aquella final en el Parque de los Príncipes de París- pelean por cosechar un triplete histórico (Premier League, FA Cup y Champions), el conjunto maño ocupa el vigésimo puesto de 22 equipos en la segunda división española y ve la zona de salvación a seis puntos cuando quedan once fechas para el final del campeonato.
En aquel equipo que se coronó campeón de la extinta Recopa de Europa (competición que reunía a los campeones de las copas nacionales) figuraban, entre otros, los argentinos Fernando Cáceres y Juan Eduardo Esnáider, el uruguayo Gustavo Poyet y los españoles Miguel Pardeza, Andoni Cedrún, Alberto Belsué, Xavi Aguado, Francisco "Paquete" Higuera...
También Nayim, autor de un gol imposible en el minuto 119 en la prórroga ante el Arsenal, con una volea al cielo desde casi la medular que tomó una parábola insospechada antes de acabar en las redes de la portería de David Seaman.
- "Un auténtico drama" -
Actualmente Nayim ejerce como coordinador de la cantera del Ceuta, la localidad española en el norte de África en la que nació, que milita también en segunda y que, paradojas del destino, visitará Zaragoza el 18 de abril en un duelo que podría casi certificar la catástrofe para su antiguo equipo.
"Lo que no espero es que el equipo de mi ciudad dé la puntilla al Real Zaragoza. Va a ser un partido difícil, esperemos que cuando llegue el partido el Ceuta esté salvado y que el Real Zaragoza esté muy cerca de la salvación", declaró Nayim a la AFP.
El antiguo volante, de 59 años, no oculta su inquietud por el Zaragoza: "Es un sentimiento de preocupación, a dos partidos de distancia de la salvación, esperanzas hay de que se salve, pero esta temporada está siendo muy delicada, muy difícil, y esperemos que en estos partidos que quedan el equipo remonte".
La situación del Real Zaragoza, en efecto, está dando que hablar en el fútbol español, al tratarse del equipo de una de las cinco ciudades más pobladas de España, y que desde mediados de los años 1950 hasta 2013 sólo estuvo cuatro temporadas en segunda.
Las trece temporadas consecutivas que acumula ahora en la división de plata suponen un "auténtico drama", explica a la AFP el presidente de su federación de peñas, José Manuel Fábregas.
Este aficionado, que disfrutó con doce años del título de la Recopa, asegura que "no se supo gestionar bien el éxito, y año y medio después se estaba luchando por no bajar".
- Blanquiazul... y con argentinos -
Desde entonces, el club blanquiazul también logró éxitos en Copa del Rey y buenas temporadas en primera valiéndose en muchos casos de jugadores sudamericanos: los hermanos Diego y Gabriel Milito, Gustavo López, Killy González, Pablo Aimar, "Toro" Acuña o Roberto Ayala.
Pero, aunque lenta y con cortas interrupciones, la deriva descendente parecía afianzada. Y no sólo en lo deportivo. Con una deuda cercana a los 145 millones de euros, el club entró en concurso de acreedores en 2011. Dos años después sufrió su último descenso a segunda, y no ha vuelto a figurar en la élite.
El domingo, el Zaragoza recibirá al líder de la categoría, el Racing de Santander, con David Navarro como cuarto entrenador esta temporada.
"Esto viene de muy atrás, demasiados cambios, demasiados proyectos nuevos cada año, demasiados cambios de jugadores, jugadores que en principio te garantizan un rendimiento llegan al Real Zaragoza y parecen otros. La verdad es que no es cosa de un año atrás o de dos, y cada vez es más difícil, hay que consolidar un proyecto poco a poco y tener paciencia", analiza Nayim.
Desde 2022, el club pasó a manos de un grupo inversor con capital estadounidense, con Jorge Más, dueño principal del Inter Miami, como presidente.
Un cambio que parece estar saneando las arcas del club, mientras se remodela el estadio de La Romareda, sede prevista para el Mundial 2030, pero que no está dando sus frutos en la parcela deportiva.
"El saneamiento económico no se ha visto traducido en buen rendimiento deportivo", constata José Manuel Fábregas, quien pese a las dudas sobre el devenir del club, muestra una certeza: "El zaragozismo no entiende de categorías y seguro que en caso de descenso llenaremos el campo en cada partido".
V.Hofbauer--NWT