Los aficionados de la Premier League sienten el golpe del precio de las entradas
El atractivo global de la Premier League está construido sobre la imagen de estadios llenos con una atmósfera eléctrica, pero mientras en los despachos se preparan fichajes millonarios, en las gradas los aficionados sufren la subida de precios en los boletos.
Un informe reciente de la UEFA mostró que el "Big Six" del fútbol inglés (Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham) ganaron casi un 20% más por la venta de entradas en la temporada 2024-2025 respecto a los doce meses previos.
Los ingresos por derechos televisivos y patrocinios comerciales siguen suponiendo el grueso de los ingresos para los clubes de Premier League, pero el dinero procedente de derechos televisivos se ha ralentizado y los clubes se han concentrado en aumentar los ingresos por los partidos como local.
Muchos de los clubes han invertido en renovación de sus estadios, ampliaciones de aforo y prometen instalaciones más modernas y mejores experiencias.
Los aficionados son quienes pagan ese precio, especialmente los fans locales, mientras los clubes buscan turistas dispuestos a pagar por experiencias premium.
En el adinerado oeste de Londres, el Fulham puede presumir de contar con una piscina en su tejado y un servicio de catering premium, pero el precio por el abono de temporada es uno de los más altos de la liga, en torno a las 3.000 libras (4.000 dólares).
"La grada Riverstide es un gran activo, estoy contento de que pertenezca a nuestro club, pero es caro para el fan que suele ir a los partidos", declaró a la AFP Simon Duke, del Supporters' Trust del Fulham.
"Gracias propietarios por tener este fantástico activo, pero ¿podéis por favor mantener el fútbol accesible en los otros tres lados del campo?", añadió.
- Reclamo turístico -
El Liverpool provocó indignación la semana pasada tras anunciar una subida de precios para las próximas tres temporadas, vinculada a la inflación.
El grupo de aficionados Spirit of Shankly dijo que el club había "elegido despreciar a aquellos que han hecho que el LFC sea lo que es".
Las últimas ampliaciones de Anfield han aumentado a 61.000 la capaciddad, pero solo hay 34.000 abonos disponibles.
Eso permite a los Reds vender casi el 50% de las entradas partido a partido, buscando a menudo a visitantes dispuestos a gastar más en merchandising, comida y bebida.
"Se mira el rendimiento (económico) por aficionado por partido", dice Kieran Maguire, experto en finanzas del fútbol.
"Se va a ganar más de una persona que viene en busca de una experiencia que de un tipo mayor y cabreado que ha estado yendo durante 50 años porque la alternativa que tiene es ir a IKEA un sábado por la tarde", puntualiza.
Los packs de hospitalidad pueden llegar a costar varios miles de dólares por partido. Por ejemplo, la opción más cara disponible para ver el inminente duelo entre el Manchester City y el Arsenal cuesta más de 7.000 dólares.
Un informe de la asociación Fair Game destacó los riesgos a largo plazo que están tomando los clubes.
"Algunos clubes miran sus estadios y ven en cada asiento una oportunidad individual para ganar dinero", declaró el CEO de Fair Game Niall Couper.
"Si un club quiere estar ahí a largo plazo, y ser sostenible financieramente, la forma más segura de lograrlo es mantener los boletos a un nivel accesible y permitir el acceso a tu comunidad local", añadió.
- "Religión nacional" -
Los aficionados, jóvenes y más mayores, también han sufrido la pérdida de beneficios.
El Manchester United aumentará los abonos de temporada un 5% por tercera temporada consecutiva, y ha reducido a la mitad el descuento para los jubilados.
Pese al malestar de los hinchas, los clubes de la Premier League presumen de una asistencia media por encima de los 40.000 aficionados, con estadios al cerca del 99% de su capacidad.
No obstante, en los últimos meses han comenzado a aparecer grietas.
El Tottenham, que está peleando por no descender, no logró vender todos los boletos de su estadio de 63.000 localidades durante los partidos de Champions League.
"Demasiados asientos vacíos y demasiados aficionados, especialmente jóvenes, excluidos por el precio. Al reducir la multitud reduces el ruido", dijo en un comunicado el Supporters' Trust del Tottenham.
La inquebrantable popularidad del fútbol en Inglaterra durante esta crisis de poder adquisitivo es, por otro lado, una muestra del lugar privilegiado que ocupa este deporte en la conciencia nacional.
"En una sociedad secular, creo que el fútbol se ha convertido en la religión nacional", opina Maguire.
G.Winkler--NWT