Isabel II, la reina de la diplomacia a través del vestuario
En el boceto de un vestido de noche destinado a un viaje oficial a India y Pakistán en 1961, Isabel II escribió a mano que lo quería confeccionado en "satén amarillo", color símbolo de salud y prosperidad en esa región.
El boceto forma parte de aproximadamente 300 piezas presentadas, algunas por primera vez, en la exposición "Queen Elizabeth II: Her Life in Style" (La reina Isabel II, su vida con estilo), que abre sus puertas el viernes en el Palacio de Buckingham, en Londres.
La exposición representa una inmersión inédita en el guardarropa de la soberana británica (1926-2022), que pone de relieve la dimensión diplomática que ella daba a su vestimenta.
En "The King's Gallery" (La Galería del Rey), lugar de la exposición, se suceden vestidos tubo resplandecientes de lentejuelas y conjuntos vaporosos de colores vivos, típicos de los años 60.
También se pueden admirar espectaculares vestidos de noche salidos del taller del maestro español Cristóbal Balenciaga, atuendos que llevó durante sus embarazos, así como sus uniformes militares de la Segunda Guerra Mundial.
Asimismo es posible contemplar una serie de sombreros, el toque final emblemático de los 'looks' de la difunta soberana.
La exposición, abierta hasta el 18 de octubre próximo y cuyas entradas están agotadas para todo el mes de abril, constituye un espectáculo visual para los apasionados de la moda y los admiradores de la familia real británica.
Los atuendos llamados a atraer un mayor número de miradas son el vestido de novia de la madre del actual rey Carlos III, de 1947, así como el de su coronación, en 1953, con sus impresionantes bordados, ambos diseñados por el británico Norman Hartnell.
- Objetivos políticos -
"Se ha querido rendir homenaje a su estilo, pero también a la moda y a los creadores británicos", subraya Caroline de Guitaut, comisaria de la exposición, quien revela haber seleccionado piezas de un total de 4.000 para organizarla.
Por encima de todo, la exposición pone de relieve una faceta imprescindible del guardarropa real: sus objetivos políticos. O cómo el arte de vestirse puede servir al de la diplomacia.
El vestido de su coronación es la ilustración perfecta. Está adornado con las flores oficiales de Reino Unido (la rosa para Inglaterra, el puerro para Gales y el cardo escocés), así como con los símbolos florales de los países de la Commonwealth.
Como un hilo conductor, esta dimensión diplomática de su guardarropa marcará todo el reinado de Isabel II, de una duración récord de 70 años.
En 1954, durante una gira por Australia, lució una estola amarilla delicadamente bordada con mimosa —o más precisamente acacia pycnantha— dorada, la flor nacional del país.
Y en 1961, durante una visita a Pakistán fue a una cena oficial con un vestido con los colores de la bandera de ese país.
"Era la reina indiscutible de la diplomacia vestimentaria", afirma Caroline de Guitaut.
Cada vez, el objetivo era "mostrar su respeto por el país al que viajaba", añade la comisaria, quien recuerda que las visitas tenían lugar por recomendación del gobierno británico, para desarrollar relaciones diplomáticas.
- "Nada se le escapaba" -
Esa práctica rompía con los antiguos códigos reales, recuerda a la AFP la historiadora Lisa Hackett.
En la actualidad, los monarcas "ya no utilizan su vestimenta para mostrar su poder", sino para comunicar respeto o cortesía, explica esta historiadora de la Universidad de Nueva Inglaterra, en Australia.
A Isabel II, "desde muy joven, le enseñaron cuál era su papel y cómo vestirse", subraya Lisa Hackett.
Isabel II estaba muy implicada en la elaboración de sus atuendos. "Decidía lo que quería llevar, elegía a sus modistos e incluso a sus proveedores", detalla Caroline de Guitaut.
"Nada se le escapaba. Creo que se puede decir que tenía un dominio casi total de su estilo", concluye la comisaria.
L.Pichler--NWT